La vida
hecha de plantas, lluvias, lavados,
sigue.
Y sigo armando la cama con cuidado
las sábanas parejas, a cada lado.
La gente sigue abrazándose
sigue tomándose de las manos
sigue riendo
sigue.
Cómo lo hacen?
Cómo pueden?
(Blog que usé para ponerme de novio con la más linda de la ciudad) Tipito A.V que es de La Rioja, pero que vive en La Plata y estudia Comunicación. Hasta mayo de 2013, todo lo anterior fue pre-Gráfica 3. Aclaraciones para no angustiarse.
La vida
hecha de plantas, lluvias, lavados,
sigue.
Y sigo armando la cama con cuidado
las sábanas parejas, a cada lado.
La gente sigue abrazándose
sigue tomándose de las manos
sigue riendo
sigue.
Cómo lo hacen?
Cómo pueden?
Creo que me siento menos triste
y ahora es un enojo el que me invade
escribo escenas en mi cabeza
en las que el final no es este.
Busco techos nuevos, para ver la luz
de manera diferente.
Paredes que no te conozcan,
espejos que no sepan lo hermosa que sos.
Me compré un escoba nueva y entendí
que hace tiempo yo ya no era tu hogar.
Me imagino rincones más pequeños, donde los sueños que tenía ya no entren.
Todas las canciones hablan de vos, incluso esta.
Busco techos diferentes y miro de dónde viene el sol,
las sombras serán todas distintas y quizás
un día pases
y vuelva a ser la que recuerdo de vos.
De qué está hecha una pena
De pequeños fragmentos de entradas de cine
De miles, cientos de miles de te amo, pasados por agua, secos, en el aire, calientes de aliento, arrugados.
De cielos rojos, de lluvias y tormentas.
De la fuerza de las manos apretadas.
De horas y minutos que detenían el mundo.
Del cabello entre los dedos.
De medialunas.
De búsquedas, de libros, de fotos.
De chistes, de besos, de
Cada uno de los músculos que se mueven, se tensan y distienden cuando se abraza y todo pasa.
De calles, esquinas, pueblos enteros.
De canciones y letras y hasta bailes.
De promesas.
La pena se mastica, se ablanda, se guarda.
Hasta que
Soñé París y soñé subir al Sagrado Corazón. Fue con vos.
Corté jazmines, limpié el portarretratos, respiré y deseé.
Que seas -seamos, cada uno- feliz.
Seguro será así. Lo guardé. Una ola y a seguir.
La tristeza llega de repente
Cargada de espuma, pesada, lenta
Tapa las arenas y piedras,
Las fotos
Las memorias, los movimientos
Las caminatas
Me barre.
Y se va
Por un rato.
20 de noviembre
Que debo esperar el tiempo lo sé.
Que algo va a llegar y que lo que sea estará bien.
Por lo vivido, estará bien.
Pero lo que espero, lo que ansío, lo que quiero
se compone de pequeñas melodías diarias hechas de pasos,
de gotas,
de saliva,
de labios.
Es una música armada como un nido, ramita sobre ramita, hecho en otoño y en cada nuevo mes
que miramos y sentimos un mismo calor.
Estará bien.
Se reinventarán las calles,
se nombrarán los sueños,
se peleará con lo difícil y se abrazará lo incierto
hasta hallar ese palito,
esa hoja seca que servirá de casa
de todo lo que esperamos.
Lo infinito vence al tiempo
en esa música que se arma
instrumento sobre instrumento
Y se desarman los universos de lo posible
Nuestras manos calentándose de la presión
Lo gigante frente a nosotros. La sorpresa.
El nene que juega a dirigir. Su padre que juega con él.
Paisajes nuevos que veo solo y siento la amargura del éxito a medias. Gris. Estar ahí, haber ido. El corazón asincopado lleno de lágrimas.
El pasto y la sorpresa cambiaron su esencia. Todo se transforma con rapidez. Las imágenes caen como cartas unas sobre otras en un metro cuadrado de cientos, de miles de lugares.
Las esquinas. Ay, las esquinas.
Esta mañana conversé con el jazmín como conversan bien temprano dos amigos en la vereda.
Le pedí un gesto.
Mientras le sacaba las hojas amarillas y cualquier otra rama que lo perturbara le pedí que se apure.
Que llegue con vos.
Para vos.
Le prometí cuidarlo mejor.
Todo caía sobre el piso, barrido de ayer.
La ansiedad me lleva pero me perdono, por hoy. El jazmín va a entender.
9 de noviembre
Ver un paisaje por primera vez
Probar un helado nuevo
Pasar las tormentas
El café después de sacarnos sangre
Dormir
Mirarnos como cíclopes y despertar
Drexler, aunque duela
El mar
Los despegues
El tenis en la playa
El otoño
Estar desnudos
El invierno
La cama con y sin colchas
Jugar con el secador de pelo
Ver un clásico de Disney que no vi nunca
Escuchar una banda y bailar
Bailar, no lo sabía
Reír, llorar de risa, el dolor de panza
Transplantar
Meu coração
La primavera
El abrazo a Oso, frente al espejo
El verano
El agua con cloro
El frío al entrar al mar, de la mano
El mate al salir
Poner la mesa
La vida, en fin.
AV
Octubre24
Empecé 3 proyectos la vez
como si fuera una mañana
a la que no le quedan ventanas por abrir.
Uno es un guion sobre una pareja
que no sabe qué es verdad.
Otro es sobre sobrevivir.
Otro es compartido, en un ir y venir en el tiempo
y la geografía.
¿Todos tenemos ese instante de la tarde,
cuando decidimos que ese fue el último mate,
en el que dudamos del porqué de la existencia?
Hace casi treinta años, en octubre, nací.
Qué paradoja, ¿no?
AV 8/10/20