Cuando el hueco se hace invierno
Y los viajes eternos
Solo queda buscar el abrazo en la memoria
Después de abrir la puerta
Y oler lo preparado. Sentir el beso.
Y dar las gracias por lo que existió
(Blog que usé para ponerme de novio con la más linda de la ciudad) Tipito A.V que es de La Rioja, pero que vive en La Plata y estudia Comunicación. Hasta mayo de 2013, todo lo anterior fue pre-Gráfica 3. Aclaraciones para no angustiarse.
Cuando el hueco se hace invierno
Y los viajes eternos
Solo queda buscar el abrazo en la memoria
Después de abrir la puerta
Y oler lo preparado. Sentir el beso.
Y dar las gracias por lo que existió
Quiero que el tiempo pase, se haga río
Que se crezca y que se lleve cada uno
De los puentes que tejí lento cada día
Para encontrarnos
Que se deshiele la memoria
Que se convierta, nada más, en un nuevo hábitat
Para todos aquellos peces que quieran vivir salvajes
Y repoblar ese mundo.
Génesis.
Necesidad y urgencia.
Pasarán las celebraciones, los cumpleaños
Se revisarán archivos, recuerdos y calendarios
Morirán de a poco esas anécdotas graciosas en lugares
Se nos olvidará la voz
Pero,
Me seguiré negando
A que la permanencia no existe
La sostengo, la abrazo, la aprieto,
La acurruco.
Hay algo
Eso. El apretón, el fuego, el sol. El beso, el aire, el abrazo
Permanece
Contra todo paso de los días
Las celebraciones los cumpleaños
Las efemérides
Tranquila, yo los guardo.
Nos salteamos el verano, los ríos. El agua, el beso helado. La ducha fría. La queja compartida. La chaya una vez más. Nos perdimos las olas, la mirada sostenida. Las mañanas. Nos quedó, a los dos, imagino, el silencio.
En silencio nos dedicaremos cielos
Rayos de luz, tormentas y violetas
Qué sé yo
Tal vez así seguimos vivos
Si lo que nos queda
es apenas un suspiro
será de miel, mar y montañas
será de promesas de amor
de siempres
Meu coração, sé feliz.
Atravesaré el tiempo con la espada de papel
Hecha de cartas, mensajes y notas en lápiz
Me sumergiré en los recuerdos, las galerías de fotos y las pesadillas. Me diré que no tengo sed, caminaré con estos pies que tengo la ruta que me hizo feliz
Tan solo
Para mirarla desde arriba, entre los cerros, y pensar
Que valió la pena
Es tan sencillo. Repito como un mantra: simplemente no
Y la lluvia sigue cayendo, y el verano sigue ahogando. Y de repente todos se abrazan, se tocan, se ríen. Qué será de la risa, tan ausente. Hoy será más difícil que mañana. Es el consuelo que ofrecen todos.
Y es tan simple pero tan costoso.
Ha muerto. Simplemente lo has matado. Y es aquí el único lugar del universo donde no hay culpables.
Identificar las costuras,
Bailar una zamba
Juntarnos
Doblarlas
Esperar el sol
Maravillas cotidianas que comparten
Madres e hijos
Hermanos
Amantes
Antes del fin compré un anillo,
pequeño y humilde, hecho de plata y la piedra que nace donde nació mi padre.
Lo guardé en el bolsillo el día que recuerda que esta, la ciudad donde decidí quedarme, se levantó para siempre.
Lo acobijé en las manos, en la espera. Le di calor. Le di esperanza.
Lo escondí, después del fin. Lo saqué de esa campera que te abrigó conmigo por última vez.
Entendí que
El regalo es el tiempo y el silencio. Es el dolor más grande que conocí.
Es lo imposible.
Pero dicen, lo necesario.
No. No lo entiendo.
No lo entiendo pero seguro todo estará bien.
Todas, pero todas las teorías afirman
Que esto pasará.
Que esta ausencia se transformará, que los latidos y el pulso se acomodarán por fin. Que el brazo y la pierna izquierda dejarán de buscar por la noche a sus compañeros de siempre. Que la temperatura corporal se reacostumbrará a otros promedios. Que el espíritu encontrará la paz.
Que las mañanas volverán a empezar más tarde, cuando haya salido el sol.
Que los días dejarán de parecer meses.
Que el tiempo y la distancia curan.
Todas esas teorías ya las sé.
Bajo las armas, me rindo.
La casa se ha transformado en un territorio sembrado. Quedan los restos de lo que se fue. Se agolpan las texturas. Hay papeles, cerámica, madera, plástico, pero sobre todo papeles. Hay cartas, hay mensajes. Hay pequeños saludos y contestaciones, hay libretas con raptos de amor sincero. Hay ideas, hay proyectos y cronogramas, listas.
Sobre la mesa quedan algunas tarjetas impresas que no tienen ya lugar. Los cascos azules llegan a ayudar a repatriar lo que tiene dueño, y a dividir lo que tuvo dos.
Las fotos de los dos, por atrevimiento, quedan conmigo. En el álbum negro, intervenido y hermoso, quedan algunos momentos que son de pura belleza, en los que estuve detrás de la cámara. Hay mucho retrato, felicidades mías registradas que te pertenecen. Que agradezco.
Hay cajas que explotan. La química y las letras se combinan y lo que han logrado es fabricar pequeñas minas que explotan todas juntas y expanden esa fuerza arrolladora del pasado todo junto. 11 meses, 14 meses, 25 meses, 9 años. Cada letra la he amado antes de volar por el aire.
No puedo desechar lo que me ha hecho feliz. Me rindo. Tal vez un día pueda. No queda más que aceptar la gracia divina, de los astros, del esfuerzo y la voluntad, de haber vivido un primer amor oceánico, inmenso, caliente, perfumado, montañoso.
Todo ese mundo fue la prueba de que lo bueno ocurre, de que puede suceder. Es la prueba irrefutable de que el amor existe.
La vida
hecha de plantas, lluvias, lavados,
sigue.
Y sigo armando la cama con cuidado
las sábanas parejas, a cada lado.
La gente sigue abrazándose
sigue tomándose de las manos
sigue riendo
sigue.
Cómo lo hacen?
Cómo pueden?
Creo que me siento menos triste
y ahora es un enojo el que me invade
escribo escenas en mi cabeza
en las que el final no es este.
Busco techos nuevos, para ver la luz
de manera diferente.
Paredes que no te conozcan,
espejos que no sepan lo hermosa que sos.
Me compré un escoba nueva y entendí
que hace tiempo yo ya no era tu hogar.
Me imagino rincones más pequeños, donde los sueños que tenía ya no entren.
Todas las canciones hablan de vos, incluso esta.
Busco techos diferentes y miro de dónde viene el sol,
las sombras serán todas distintas y quizás
un día pases
y vuelva a ser la que recuerdo de vos.
De qué está hecha una pena
De pequeños fragmentos de entradas de cine
De miles, cientos de miles de te amo, pasados por agua, secos, en el aire, calientes de aliento, arrugados.
De cielos rojos, de lluvias y tormentas.
De la fuerza de las manos apretadas.
De horas y minutos que detenían el mundo.
Del cabello entre los dedos.
De medialunas.
De búsquedas, de libros, de fotos.
De chistes, de besos, de
Cada uno de los músculos que se mueven, se tensan y distienden cuando se abraza y todo pasa.
De calles, esquinas, pueblos enteros.
De canciones y letras y hasta bailes.
De promesas.
La pena se mastica, se ablanda, se guarda.
Hasta que
Soñé París y soñé subir al Sagrado Corazón. Fue con vos.
Corté jazmines, limpié el portarretratos, respiré y deseé.
Que seas -seamos, cada uno- feliz.
Seguro será así. Lo guardé. Una ola y a seguir.
La tristeza llega de repente
Cargada de espuma, pesada, lenta
Tapa las arenas y piedras,
Las fotos
Las memorias, los movimientos
Las caminatas
Me barre.
Y se va
Por un rato.
20 de noviembre